La Fundación
Fernando Buesa Blanco Fundazioa es una asociación sin ánimo
de lucro constituida en memoria y homenaje a Fernando Buesa, dirigente socialista
vasco asesinado por ETA junto a su escolta, el ertzaina - agente de la policía
autónoma vasca - Jorge Díez, el 22 de febrero de 2000. Su principal
objetivo es mantener vivo el ejemplo del que fuera vicepresidente del Gobierno
vasco en favor de la cultura de la paz, de la democracia y del progreso social.
Al acto de presentación
de la Fundación Fernando Buesa Blanco Fundazioa en Paris asistieron
el director del Colegio de España, Jose Varela, el embajador de España
en Francia, Francisco Villar Ortiz de Urbina, el embajador de España
ante la UNESCO, Jose María Ridao, el ex ministro de Industria del Gobierno
de España, Claudio Aranzadi, el ex - senador español y compañero
de Fernando Buesa, Augusto Borderas, la ex - presidenta del Parlamento Europeo,
Nicole Fontaine, y el escritor e historiador, especialista en temas de terrorismo,
Fernando Reinares.
Asimismo, asistieron
la vicealcaldesa de Paris, Anne Hidalgo, y la Secretaria de Estado para el
Derecho de las Víctimas, Nicole Guedj.
Los objetivos
de esta presentación de la Fundación Fernando Buesa Blanco Fundazioa
en la capital francesa son, según sus responsables, informar de la
realidad de las víctimas y de los amenazados por el terrorismo en el
País Vasco y presentar las actividades y publicaciones de la asociación.
Como afirma Natividad
Rodríguez, en la intervención que ofreció en el Colegio
de España, la Fundación es “una plataforma de ciudadanos
libres, que compartimos unos valores, y que queremos tejer una red social,
desde el compromiso cívico, que los defienda”.
Entre esos valores
se encuentra El Valor de la Palabra, lema que da título a la revista
de pensamiento de la Fundación y que encierra una de sus principales
señas de identidad. “La palabra – según Natividad
Rodríguez- para mantener la memoria, la palabra como testimonio, porque
estamos obligados a contar, porque tenemos que hacer visible la existencia
de las víctimas, para hacer presente cada día lo que ha pasado
y lo que no debe volver a pasar”.
Para la presidenta
de la Fundación frente a las actitudes sectarias y excluyentes “es
preciso tejer nuevas soluciones basadas en la tolerancia, en el respeto al
otro, en la empatía con el que sufre. Es necesaria la búsqueda
de identidades compartidas, saber valorar lo positivo del diferente”.
París,
12 de octubre de 2004